Día: 13 abril, 2018

María y el gatito Misile

A veces Misile maullaba en la puerta, en mitad de la noche y cuando ya estaba cansado de sus aventuras callejeras, para regresar a los brazos de María. Ella nunca bajaba a la calle sola. La acompañaban sus padres si no era demasiado tarde. O le ponían comida en la puerta del número 3 de la Avenida de los Reyes por si le entraba hambre de madrugada.